
La Alpujarra tiene ese don de sorprenderte una y otra vez. Cada pueblo conserva una personalidad propia y, aunque todos comparten el encanto de sus calles tranquilas y el paisaje de montaña que los rodea, siempre hay algo que los hace diferente.
En esta ocasión nos acercamos hasta Lajar de Andarax, considerado el corazón de la Alpujarra almeriense. Rodeado por las cumbres de Sierra Nevada y bañado por las aguas del río Andarax, este pueblo guarda también uno de los capítulos más importantes de la historia del antiguo Reino de Granada. Tras la conquista de la ciudad en 1492, Boabdil, el último rey nazarí, fijó aquí su residencia antes de partir definitivamente hacia el norte de África, dejando para siempre estas tierras que habían formado parte de su reino.
Acompáñanos a descubrir qué ver en Laujar de Andarax mientras recorremos sus calles, conocemos algunos de sus rincones más emblemáticos y nos dejamos sorprender por el encanto de este rincón de la provincia de Almería.
Qué ver en Laujar de Andarax
Llegar hasta Laujar de Andarax ya forma parte de la experiencia. Nosotros salimos desde Motril y tomamos la A-7 en dirección a Almería para, poco después, desviarnos por la A-348, la carretera que recorre la Alpujarra almeriense.
Mientras avanzábamos, el paisaje iba cambiando poco a poco. Las montañas, los barrancos y los pequeños pueblos blancos que salpican el recorrido hacen que el trayecto resulte muy agradable y te vayan preparando para descubrir uno de los rincones con más encanto de esta comarca.
Tras algo más de una hora de viaje llegamos a Laujar de Andarax. Dejamos el coche y comenzamos a recorrer sus calles sin un rumbo fijo, disfrutando del ambiente tranquilo que se respira en el pueblo y descubriendo, paso a paso, algunos de sus lugares más emblemáticos.
Ermita de Nuestra Señora de la Salud
Nuestra visita por Laujar de Andarax comenzó en la Ermita de Nuestra Señora de la Salud, situada a la entrada del pueblo. Su entorno tranquilo y el cuidado con el que se conserva hacen que sea un buen lugar para empezar a descubrir la historia de esta localidad.
Construida en el siglo XVII, la ermita está dedicada a la patrona de Laujar de Andarax y es uno de los edificios religiosos más queridos por sus vecinos. Cada año cobra un protagonismo especial durante las fiestas patronales, convirtiéndose en un importante punto de encuentro para los laujareños.
Después de contemplarla con calma, continuamos nuestro paseo adentrándonos en las calles del casco urbano para seguir descubriendo algunos de los rincones más emblemáticos de Laujar de Andarax.

La Ruta de los Pilares, una forma diferente de descubrir Laujar de Andarax
Desde la ermita comenzamos a callejear sin un rumbo fijo, dejándonos llevar por las tranquilas calles de Laujar de Andarax. Al poco tiempo nos llamaron la atención unas huellas azules pintadas sobre el suelo. La curiosidad pudo con nosotros y decidimos seguirlas para descubrir adónde nos llevaban.
Pronto descubrimos que formaban parte de la Ruta de los Pilares, un original recorrido urbano que invita a conocer las 17 fuentes históricas repartidas por todo el pueblo. En Laujar, los pilares no son simples fuentes ornamentales. Durante generaciones fueron lugares imprescindibles para la vida cotidiana, ya que, mucho antes de que el agua corriente llegara a las viviendas, era aquí donde los vecinos acudían para abastecerse de agua, llenar sus cántaros o dar de beber a los animales.
Hoy en día, estos pilares siguen formando parte de la identidad de Laujar de Andarax y son un testimonio de cómo el agua marcó el desarrollo y la historia del municipio. Siguiendo las huellas azules, recorrer Laujar se convierte en una forma diferente de conocer el casco histórico, descubriendo rincones que probablemente pasarían desapercibidos si simplemente pasearas por sus calles.
Nos pareció una iniciativa muy original, ya que, casi sin darte cuenta, vas enlazando unos pilares con otros mientras conoces mejor la historia y el patrimonio de Laujar de Andarax.
Centro Cultural Hispano-Filipino
Siguiendo la Ruta de los Pilares llegamos hasta un edificio que enseguida llamó nuestra atención. Lo primero que nos preguntamos fue: ¿qué relación puede tener un pequeño pueblo de la Alpujarra almeriense con Filipinas?
Antes de descubrir la respuesta, supimos que este edificio ya era importante mucho antes de convertirse en el actual Centro Cultural Hispano-Filipino. Se trata de la antigua Casa de los Moya, una elegante casa solariega del siglo XVIII que perteneció a una de las familias más destacadas de Laujar de Andarax. Tras una cuidadosa rehabilitación, hoy se ha transformado en uno de los espacios culturales más importantes del municipio, conservando buena parte de su valor histórico y arquitectónico.
En su interior se da a conocer el legado de Pedro Murillo Velarde, jesuita nacido en Laujar de Andarax y considerado una de las figuras más importantes de la presencia española en Filipinas. Cartógrafo, historiador, jurista y escritor, es conocido por haber realizado el primer gran mapa científico del archipiélago filipino, motivo por el que este centro estrecha los lazos históricos entre ambos territorios. Además, el edificio alberga una sala dedicada al poeta Francisco Villaespesa y la biblioteca municipal.
Fue una de esas visitas que no esperábamos encontrar durante nuestro recorrido y qu e nos permitió descubrir una faceta de Laujar de Andarax completamente diferente a la que imaginábamos antes de llegar.

Las ruinas del Convento de San Pascual Bailón
Continuamos nuestro recorrido siguiendo las huellas azules de la Ruta de los Pilares hasta que unas impresionantes ruinas llamaron poderosamente nuestra atención. A simple vista ya se intuía que aquel edificio había debido de ser uno de los más importantes de Laujar de Andarax.
Aunque actualmente permanece cerrado, pudimos contemplar su interior y la verdad es que nos sorprendió mucho. Aún se conservan parte de sus muros, los restos del claustro y varios arcos que permiten hacerse una idea de la magnitud que tuvo este antiguo convento. Resulta inevitable detenerse unos minutos e imaginar cómo sería este lugar cuando todavía estaba en pleno funcionamiento.
Se trata del Convento de San Pascual Bailón, construido entre finales del siglo XVII y comienzos del XVIII por la orden franciscana. En su época de mayor esplendor llegó a ocupar más de 3.000 metros cuadrados y contaba con iglesia, claustro, biblioteca, refectorio, celdas para los frailes e incluso una amplia huerta. Todo ello convierte a este edificio en uno de los conjuntos históricos más importantes de Laujar de Andarax. Tras la desamortización del siglo XIX dejó de tener uso religioso y, a lo largo de los años, fue hospital, escuela, fábrica de harinas, cuartel de la Guardia Civil e incluso viviendas particulares.
Aunque el paso del tiempo ha hecho mella en él, recorrer su entorno sigue siendo una experiencia muy especial. Nos impresionó pensar en la cantidad de historias que habrán vivido estos muros y en la importancia que este convento llegó a tener para el pueblo. Ojalá algún día pueda recuperarse parte de este magnífico edificio para que las futuras generaciones puedan seguir disfrutando de una parte tan importante del patrimonio de Laujar de Andarax.
La Plaza Mayor de la Alpujarra y el Ayuntamiento
Después de visitar el convento continuamos nuestro paseo por Laujar de Andarax sin un rumbo fijo. Fue el momento perfecto para disfrutar del ambiente tranquilo del pueblo, recorrer algunas de sus calles más bonitas y descubrir pequeños rincones llenos de encanto.
A cada paso encontrábamos fachadas blancas adornadas con macetas repletas de flores, balcones cuidados con esmero y alguno de los pilares que forman parte de la ruta que habíamos comenzado unos minutos antes. Son esos pequeños detalles los que, al final, hacen que un paseo por Laujar resulte tan agradable y te inviten a recorrerlo sin prisas.
Casi sin darnos cuenta llegamos a la Plaza Mayor de la Alpujarra, un amplio espacio que constituye el auténtico corazón del municipio. Nada más llegar hubo un edificio que captó toda nuestra atención: el Ayuntamiento.
Sinceramente, no esperábamos encontrarnos un edificio de estas dimensiones en un pueblo de la Alpujarra. Construido a finales del siglo XVIII, destaca por su elegante arquitectura neoclásica y por su imponente fachada de tres alturas, con una galería de arcos de medio punto que le aporta una gran personalidad. No es el típico edificio consistorial que uno espera encontrar en un pequeño municipio y, precisamente por eso, nos sorprendió tanto.
Frente a él se abre una plaza amplia y muy agradable, rodeada de algunos de los edificios más representativos de Laujar de Andarax. Es uno de esos lugares donde apetece hacer una pausa, sentarse unos minutos y contemplar uno de los rincones más bonitos del pueblo antes de continuar el recorrido.
No es casualidad que este edificio se haya convertido en uno de los símbolos de Laujar de Andarax. Su monumentalidad refleja la importancia que llegó a alcanzar el municipio siglos atrás y hace que resulte aún más sorprendente encontrar un edificio de estas características en pleno corazón de la Alpujarra.
En uno de los laterales de la plaza se encuentra la histórica Fuente de los Cuatro Caños, construida en el siglo XVII y una de las fuentes más representativas de Laujar de Andarax. Su presencia vuelve a recordar la estrecha relación que este pueblo ha mantenido siempre con el agua, protagonista indiscutible de buena parte de su historia y de muchos de los rincones que hemos ido descubriendo durante nuestro paseo.
Mirador de la Vega y homenaje a Francisco Villaespesa
A un lado de la Plaza Mayor encontramos la Oficina de Turismo y, justo a continuación, un pequeño mirador que bien merece hacer una parada.
Aunque no es muy grande, desde el Mirador de la Vega se disfruta de una bonita panorámica del valle del Andarax, con los campos de cultivo extendiéndose a los pies del pueblo y las montañas de la Alpujarra dibujando el horizonte. Es uno de esos rincones tranquilos donde apetece detenerse unos minutos para contemplar el paisaje.
Presidiendo el mirador se encuentra la escultura de Francisco Villaespesa, poeta nacido en Laujar de Andarax y una de las figuras más destacadas del modernismo español. Un sencillo homenaje a uno de los vecinos más ilustres del municipio, situado en un lugar privilegiado desde el que contemplar la tierra que le vio nacer.

Iglesia de la Encarnación
Dejando atrás el mirador continuamos nuestro recorrido hasta la Iglesia de la Encarnación, uno de los edificios más emblemáticos de Laujar de Andarax. Nada más verla entendimos por qué muchos la conocen como la Catedral de la Alpujarra. Sus enormes dimensiones hacen que destaque sobre el resto de construcciones del pueblo y resulte imposible pasar de largo.
Construida entre los siglos XVII y XVIII sobre el lugar que anteriormente ocupaban una iglesia mudéjar y la antigua mezquita de la localidad, este templo es uno de los grandes símbolos del pueblo. Antes de entrar nos llamó la atención el busto de Manuel Montero Gutiérrez, sacerdote, escritor y poeta nacido en Laujar de Andarax. Muy querido por sus vecinos, el municipio quiso rendirle homenaje junto a la iglesia como reconocimiento a una de las figuras más destacadas de la historia reciente de la localidad.
Al cruzar la puerta la sensación fue todavía mayor. Lo que más nos sorprendió fue la amplitud del templo y la altura de sus techos, que hacen que el espacio parezca mucho más grande de lo que imaginábamos desde el exterior. Pero si hubo un elemento que captó nuestra atención fue su impresionante retablo mayor barroco, una auténtica joya del interior de la iglesia que bien merece detenerse a contemplar con calma.
Sin duda, es una de las visitas imprescindibles de Laujar de Andarax y un lugar que refleja la importancia histórica que este municipio llegó a tener dentro de la Alpujarra.

El Barrio de la Alcazaba
Continuando nuestro paseo llegamos hasta el Barrio de la Alcazaba, una de las zonas que más nos gustó de todo Laujar de Andarax.
Desde el primer momento tuvimos la sensación de estar recorriendo una parte diferente del pueblo. Sus calles son más estrechas, las casas más bajas y sencillas, y el ambiente tiene un aire mucho más tradicional. No sabríamos explicar exactamente por qué, pero nos pareció un rincón con un carácter más rústico y auténtico, como si aquí el paso del tiempo hubiera dejado una huella más visible.
Y, en realidad, esa sensación tiene su explicación. Este barrio ocupa el lugar donde se levantó la antigua alcazaba musulmana de Laujar de Andarax, conservando parte del trazado urbano heredado de aquella época. Aunque de la fortaleza apenas quedan restos, pasear por sus callejuelas permite imaginar cómo debió de ser este rincón hace siglos.
Fue aquí donde más disfrutamos simplemente caminando, sin buscar ningún monumento en concreto. Hay veces que un destino no destaca solo por sus edificios, sino por las sensaciones que transmite, y el Barrio de la Alcazaba fue uno de esos lugares donde nos apetecía seguir perdiéndonos entre sus callejones y descubrir cada nuevo rincón.

Ruta de la Central Hidroeléctrica y Área Recreativa El Nacimiento
Si después de recorrer el casco histórico todavía te quedan ganas de seguir disfrutando de la naturaleza, hay una ruta que no deberías perderte. Para nosotros fue, sin duda, una de las experiencias más bonitas de nuestra visita a Laujar de Andarax.
El punto de partida es el Área Recreativa El Nacimiento, un lugar que ya merece la visita por sí solo. Rodeada de una frondosa arboleda, con mesas de picnic, el nacimiento del río Andarax y el sonido constante del agua, nos pareció un rincón perfecto para pasar el día en familia o simplemente desconectar en plena naturaleza.
Eso sí, si tienes pensado venir un fin de semana o en temporada alta, nuestro consejo es madrugar. Nosotros llegamos alrededor de las ocho de la mañana y apenas había unos pocos coches aparcados. Sin embargo, cuando regresamos de la ruta, el aparcamiento estaba completamente lleno y el ambiente era muy diferente. Llegar temprano marca la diferencia y permite disfrutar del entorno con mucha más tranquilidad.
Nosotros decidimos comenzar por el Sendero de Monterrey, una opción muy recomendable porque permite dejar la parte más espectacular del recorrido para el final. Los primeros kilómetros transcurren entre un frondoso bosque de pinos, cruzando varios puentes de madera y disfrutando de unas magníficas vistas del valle del Andarax. Es un sendero muy agradable, donde el paisaje cambia constantemente y el camino invita a caminar sin prisas.
Tras enlazar con la Senda de la Hidroeléctrica, la ruta cambia por completo. A partir de ese momento comenzamos a recorrer el antiguo canal de la central hidroeléctrica, una impresionante obra de ingeniería que durante años permitió conducir el agua hasta la central encargada de suministrar electricidad a varios pueblos del valle. Hoy este antiguo trazado se ha convertido en uno de los senderos más espectaculares de la Alpujarra almeriense.
Sin duda, la parte más emocionante llega al atravesar los túneles excavados en la roca y caminar por los estrechos pasos que acompañan al antiguo canal. No son túneles especialmente largos, pero sí es muy recomendable llevar una linterna o un frontal, ya que en su interior la oscuridad es casi total. Además, el recorrido ofrece varios miradores naturales desde los que se disfrutan unas vistas impresionantes del valle, convirtiendo esta ruta en una experiencia diferente a cualquier otra que hayamos hecho.
Si eres amante del senderismo, Laujar de Andarax es un destino que merece mucho la pena. Además de la Senda de la Hidroeléctrica y el Sendero de Monterrey, desde aquí parten otras rutas muy conocidas, como el GR-240 Sulayr, el Sendero del Aguadero o las ascensiones hacia el Almirez, una de las cumbres más emblemáticas de Sierra Nevada.
Sabores de Laujar de Andarax: dónde comer y qué probar
Después de una mañana recorriendo Laujar de Andarax o disfrutando de alguna de sus rutas de senderismo, siempre apetece hacer una parada para probar los sabores de la tierra. La gastronomía también forma parte de la experiencia de conocer un pueblo, y en Laujar encontramos esa cocina tradicional que se disfruta sin prisas, alrededor de una mesa o compartiendo unas tapas.
Como ocurre en muchos pueblos andaluces, el tapeo forma parte de la vida cotidiana. En los bares y restaurantes de Laujar de Andarax es posible probar algunas elaboraciones tradicionales de la zona, con platos donde tienen protagonismo los productos de la Alpujarra, los embutidos, los guisos caseros y la cocina de siempre. Es una buena opción para reponer fuerzas después de recorrer el pueblo o completar alguna de sus rutas de senderismo.
Pero si hubo un lugar que para nosotros merece una mención especial fue Mantecados de Laujar, un obrador dedicado a la elaboración de dulces tradicionales que se ha convertido en uno de los productos más conocidos de la localidad.
A las afueras de Laujar de Andarax se encuentra este obrador, cuyo nombre está especialmente ligado a los mantecados y dulces navideños, aunque durante todo el año podemos encontrar diferentes elaboraciones artesanas.
Nosotros nos acercamos y fue una de esas pequeñas paradas que terminan sorprendiendo. Entrar allí es difícil hacerlo sin llevarse algo: mantecados, roscos de anís, roscos de vino y otros dulces tradicionales llenan sus estanterías, manteniendo viva una tradición repostera muy ligada a Laujar de Andarax.
Pero, sin duda, lo que más nos gustó fueron sus bizcochos. Tanto el bizcocho tradicional como el bizcocho de manzana nos parecieron realmente buenos, de esos dulces sencillos que destacan precisamente por su sabor casero y por recordarnos a la repostería de siempre.
Si visitáis Laujar de Andarax, os recomendamos hacer una parada en este obrador. Es uno de esos pequeños descubrimientos que completan un viaje y que además permiten llevarse a casa un recuerdo diferente del lugar que hemos visitado.
Y si, como a nosotros, os gustan tanto estos dulces que os quedáis con ganas de repetir cuando ya estáis de vuelta en casa, también disponen de tienda online, por lo que es posible volver a disfrutar de sus productos sin tener que esperar a una nueva visita a Laujar.
Dónde dormir en Laujar de Andarax
Después de recorrer sus calles y descubrir algunos de sus rincones más emblemáticos, tenemos claro que Laujar de Andarax es uno de esos destinos que merece mucho más que una visita de unas horas. Un fin de semana permite disfrutar con calma de su patrimonio, de sus rutas de senderismo y de la tranquilidad que se respira en este rincón de la Alpujarra almeriense.
A la hora de alojarse, una de las opciones más completas es la Villa Turística de Laujar, un complejo rodeado de naturaleza que dispone de habitaciones, bungalows, piscina y amplias zonas ajardinadas. Su ubicación la convierte en un excelente punto de partida para recorrer el pueblo y descubrir las rutas de senderismo de la zona.
Otra alternativa que nos parece muy interesante es el Hotel Rural Familiar Almirez-Alpujarra, un pequeño alojamiento con un ambiente acogedor y tranquilo, ideal para quienes buscan desconectar y disfrutar de la esencia de la Alpujarra almeriense.
Si prefieres viajar con más independencia, en Laujar también encontrarás apartamentos y casas rurales donde sentirte como en casa. Entre ellos destaca Casa Yanguas Apartamentos, situada en el propio casco urbano, una opción muy cómoda para recorrer el pueblo a pie y moverte con facilidad por los alrededores.
Sea cual sea el alojamiento que elijas, estamos convencidos de que pasar un par de días en Laujar de Andarax es la mejor forma de descubrir todo lo que ofrece este rincón de la Alpujarra almeriense. Su patrimonio, sus senderos, la tranquilidad de su entorno y la hospitalidad de sus vecinos hacen que siempre queden ganas de volver.
Laujar de Andarax, tierra de vinos
Además de su patrimonio, sus paisajes y sus rutas de senderismo, Laujar de Andarax es un pueblo con una larga tradición vitivinícola. Los viñedos forman parte de su paisaje desde hace siglos y han convertido a esta localidad en uno de los grandes referentes del vino en la provincia de Almería.
Paseando por los alrededores del pueblo es fácil encontrarse con extensiones de viñas que, según la época del año, tiñen el paisaje de diferentes tonalidades. Esta tradición sigue muy viva gracias a las bodegas de la zona, que elaboran vinos con personalidad propia aprovechando las excelentes condiciones que ofrece la Alpujarra almeriense.
Si disfrutas del enoturismo, Laujar de Andarax también es un destino muy interesante. Bodegas como Cortijo El Cura ofrecen visitas guiadas, catas y la oportunidad de conocer de cerca el proceso de elaboración del vino, una experiencia diferente que complementa a la perfección una escapada por esta zona de la provincia de Almería.
Ya sea degustando sus vinos o recorriendo los viñedos que rodean el municipio, descubrir esta tradición es otra forma de conocer la esencia de Laujar de Andarax.
Dónde aparcar en Laujar de Andarax
Una de las cosas que más nos gustó de Laujar de Andarax es que aparcar resulta muy sencillo. Nada más llegar al pueblo encontramos sitio sin dificultad y en apenas unos minutos estábamos caminando por sus calles.
Si prefieres ir sobre seguro, muy cerca del centro encontrarás el Aparcamiento Público de Laujar de Andarax, un parking gratuito situado a pocos minutos a pie de la Plaza Mayor. Desde allí podrás recorrer cómodamente el casco histórico sin necesidad de volver a mover el coche.
Además, las calles de los alrededores también ofrecen bastantes posibilidades para aparcar, por lo que, salvo en días de gran afluencia o durante alguna celebración, no suele ser complicado encontrar sitio. Esto hace que visitar Laujar de Andarax resulte muy cómodo, especialmente si, como nosotros, quieres recorrer el pueblo con calma antes de poner rumbo a la ruta de la Central Hidroeléctrica o seguir descubriendo otros rincones de la Alpujarra almeriense.
Nuestra opinión sobre Laujar de Andarax
Laujar de Andarax ha sido una de esas escapadas que nos han dejado un gran recuerdo. Llegamos atraídos por la belleza de este rincón de la Alpujarra almeriense y nos marchamos convencidos de que tiene mucho más que ofrecer de lo que imaginábamos.
Su casco histórico, la Ruta de la Central Hidroeléctrica, la tradición vitivinícola, sus dulces artesanos y el entorno natural que lo rodea convierten a Laujar en un destino muy completo, perfecto para quienes disfrutan descubriendo pueblos con historia y naturaleza.
Esperamos que esta guía sobre qué ver en Laujar de Andarax os sirva para organizar vuestra visita y os anime a descubrir este rincón de la provincia de Almería. Y, como siempre, si ya lo conocéis o tenéis alguna recomendación que podamos añadir, estaremos encantados de leeros en los comentarios.
Nos vemos en los senderos!!!

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